martes, 28 de junio de 2011

Desvelo

Y qué si mueres dentro
Ilusión de un futuro inexistente
Como lo es todo presente
Ahora que te desvelas real

No fuiste ni quisiste
Mientras me tomabas de la mano
Caminaste en sueños conmigo
Insomnio de noches amargas

Tormento? Ni por un segundo
Regalarte otro momento
Otro presente, otro minuto
Te doy sí, mi tiempo muerto

No vale la pena ni la alegría
No vale una letra consentida
Ni el más mínimo esfuerzo
Recordar lo que no había…

Puedes irte y dejarme en paz.

Autodelirio

Como si fuera posible
Obra de arte sin descanso
Como el viento inalcanzable
Que me llena de aliento

Tumbar tu existencia en laureles
Arribar al desierto de la duda
Prender fuegos a santos descollantes
O cortar la yugular al deseo

Escribir sin hacerlo
Como el poeta que no soy
Y que igual muere dentro
De un puñado de letras etéreas

Qué más da si el existencialismo decae
Si se desborda el afecto en efecto
Dominio de una la mariposa caótica
En el delirio de mis aciertos

miércoles, 11 de mayo de 2011

Vete

Corta en hilachas mi existencia
Entre tanta palabra mal dicha
Basta de actuar en tragedias griegas
Si por perversa te tengo la vida
Basta de acercarte cual culebra
De inmovilizar con esa mirada
Si no tienes otra certeza
Que alimentar al alma con desdicha
Corta ya tus pasos
Y acalla de una vez tu pelea
Que de tu boca no broten más cantos
Ni argumentos, ni cerezas
Deja ya de pronunciar mi nombre
Llévate lejos tu presencia
Que ya no eres convidada
Ni a mi cuerpo, ni a mi mesa

lunes, 21 de marzo de 2011

Asqueado

Como si no hallase placer en el estar triste
que la condena de la pena se hace ligera
como alas grises que levantan tus pensamientos
oscuros por dentro, hirientes por fuera
Ahi estás, en el drama
de esta existencia sin latido
de este caos colectivo
donde no hayas ninguna salida
Sientate y no llores
porque ni las lágrimas aquí valen
sólo el darle vueltas al pensamiento
quieto, sin salida y lleno de mierda...

miércoles, 16 de marzo de 2011

Tormento III

Deja que me cosa los labios
con el hilo de la fría angustia
dejame callar tu nombre
y meter mano a mis entrañas
A quién hay que matar?
a la esperanza inutil
bilis de toda consciencia
a esa madre que llevas dentro
a las doctrinas que atan tus alas
Deja que me cosa los ojos
con la pita de los temores
ciego ante todos y todo
revueltos en mierda y lodo
No hay qué mirar
y no hay qué decir
sólo resignarse
porque hemos fallado...