martes, 28 de junio de 2011
Autodelirio
lunes, 21 de marzo de 2011
Asqueado
que la condena de la pena se hace ligera
como alas grises que levantan tus pensamientos
oscuros por dentro, hirientes por fuera
Ahi estás, en el drama
de esta existencia sin latido
de este caos colectivo
donde no hayas ninguna salida
Sientate y no llores
porque ni las lágrimas aquí valen
sólo el darle vueltas al pensamiento
quieto, sin salida y lleno de mierda...
miércoles, 16 de marzo de 2011
Tormento III
con el hilo de la fría angustia
dejame callar tu nombre
y meter mano a mis entrañas
A quién hay que matar?
a la esperanza inutil
bilis de toda consciencia
a esa madre que llevas dentro
a las doctrinas que atan tus alas
Deja que me cosa los ojos
con la pita de los temores
ciego ante todos y todo
revueltos en mierda y lodo
No hay qué mirar
y no hay qué decir
sólo resignarse
porque hemos fallado...
martes, 15 de marzo de 2011
Como salga
como un disparo en la sien
para olvidar una afrenta
o quizás aliviar una sensación
una llamada no realizada
o la distancia tan marcada
desierto de desencuentros aún pendientes
no existe ninguna solución
Torturar la propia idea
degollar una representación
si total el mundo no es perfecto
pero no estamos preparados
para tal imperfección
que las gotas no son uniformes
que la simetría es sólo un sueño
que nada está bajo nuestra orden
y que hagamos lo que hagamos
la terminamos cagando igual.
Absurdo 1
como si tuviese algo que decir
que fuera relevante a este mundo
incesante de obras truchas...
Pero, para qué juzgar de antemano
cuál purgatorio poético
si el sinsentido está en todos lados
y por más que escribo
no digo nada.
Tormento II
junto con la carne putrefacta
al angel de su muerte
a mi musa bienamada
adornar con palabras
bonitas y "rimantes"
eso en un nocturno
no es nada desafiante
si el mundo es un absurdo
la existencia hilarante
puesto que es sólo vacío
y versos llenos de aire...
miércoles, 26 de enero de 2011
Resignado
miércoles, 19 de enero de 2011
Una Idea
INCc
domingo, 10 de enero de 2010
viernes, 20 de noviembre de 2009
De transiciones
Y te necesito... pero tu ausencia es la razón de mi muerte. Nos sacrificamos en un altar de bellezas y dudas, en una proyección duditativa de nosotros mismos, en un miedo intenso al futuro solitario de nuestras almas y en un inmenso mar de nostalgia que clama por la compañía del otro...
Uno muere muchas veces durante la vida. Pero esta muerte no será la última y estamos hecho para poder renacer, volver a esta realidad de forma distinta, metamorfoseados (a lo mejor kafkianamente) tenemos la capacidad de retornar al discontinuo de la vida siendo ya no los mismos. Es ahí cuando te quiero reencontrar. Somos tiempo y esperanza en el dolor, en la agonía.
No soy delfos ni mucho menos, ojala pudiera conocer el futuro, se haría más fácil esta transición, y aunque muera intranquilo, es esta esperanza de un reencuentro distinto, lo que apacigua mi corazón... no sabes cuánto te ansío a mi lado, cuánto te necesito en mi lecho...
jueves, 29 de octubre de 2009
Des/velo
Ya es de noche, no me buscas o no te encuentro, no lo sé… desespero, fantaseo y me aterro. El desconocimiento abre una olla de pavores indómitos e incontrolables a mi imaginación. Confío y sé, pero necesito confirmación, saber si la distancia es en la ecuación igual a olvido y perdida, saber si sientes en sincronía o ya eres inmune al recuerdo… saber si te sientes tan en falta como yo, si la necesidad es compartida o si la abstinencia hace el mismo daño… o solo si es que hay abstinencia… búsqueda… indiferencia… apatía… ninguna emergencia… agonía o si sólo y solo ya morí.
Ya es de noche y no quiero ir a dormir…
miércoles, 28 de octubre de 2009
Reflexiones o Cartas, no lo sé...
Si antes el tiempo se detenía en nuestros encuentros, como espectador privilegiado de la fusión de dos mundos, de la mezcla de dos cuerpos y la unión de nuestras almas, lo agradecía, lo disfrutaba, por que todo se detenía para ser de nosotros y éramos, en esos instantes, a lo mejor no dueños del mundo, pero por lo menos de nosotros mismos.
Hoy el tiempo pasa igual de lento, avanza con cada tic de las manillas del reloj, ya no para maravillarse, sino que para burlarse, de mis emociones y pensamientos…
Se hace tortuoso el camino, desde el despertar desocupado hasta la noche invasiva, teniendo que hacer cosas que no se quiere, dominando expresiones socialmente indebidas, de una tristeza amarga, de una pena infinita y una angustia latente.
Cualquier recuerdo, hecho, sonido, olor o palabra es un atentado a nuestras defensas y se agolpan para intentar desmoronar un alma frágil y solitaria, que no tiene ganas de mostrase, de expandirse socialmente. Que no quiere explicar, no quiere contar y entonces, se oculta. Y llega la noche, presumiendo un descanso, pero la oscuridad y su velo permiten a las imágenes insolentes y a los recuerdos evadidos durante el día, tomar nuevas formas y energías, para un embate aún más fuerte… se agradece entonces la soledad cuando todo lo demás duerme, porque puedes expresar tranquilo, en lágrimas y dolor, todos tus miedos y abandonos, tu soledad histórica y tu futuro patético. Porque no emerge ninguna otra cosa… fantasías nostálgicas y focalizaciones miserables de la existencia que paradójicamente te hacen sentir vivo… a lo mejor esa puede ser su función…
lunes, 26 de octubre de 2009
Reflexión
No, no queremos el día, la luz brillante es para quien puede amar, no necesitamos ergo ver nada, mas que nuestras intenciones ocultas, nuestros sueños perversos y nuestras lúgubres almas, erráticas dentro de fantasías inconclusas que siempre la tienen a ella como protagonista. Así es la pena y la caída, el sabor amargo que dejan los recuerdos cuando pierden referencia futura… de qué sirve recordarte si no puedo proyectarte ni trascenderte? Solo para mortificar mi suerte y desdichar mi alma, porque el mundo se ríe de mi por haber perdido… por no tenerte…
No existen recuerdos bonitos cuando quien los creó abandona, es sólo dolor que con el tiempo se aletarga, se vuelve nostalgia, pero no desaparece, no cuando lo que sentimos fue real….
No, los hombres caídos no necesitamos el sol, necesitamos la Luna y una canción melódica, sin letra, por ella y para siempre…
No quiere decir que vivamos en tinieblas vampirescas y nos sumerjamos en un romanticismo medieval literario que hoy no tiene sentido. Seguimos, cuales cuerpos vivientes y sociales, haciendo un “como si” de la vida cotidiana y acaso normal, carente de afectos compartidos y sobrepoblado de emociones privadas. Seguimos viviendo de día, alumbrados por el sol… pero no sentimos, no hasta que llega la noche con su quietud y nos regala ese instante de encuentro con uno mismo y con ella, en el silencio, en la calma terrorífica, en la punción dolorosa del tormento a oscuras. Y necesitamos revivir el pasado, el dolor, la fantasía, para poder acercarnos un poco a lo que ya no está, para sentir que aún estamos vivos y que nuestras vidas no son una película que pasa en vano sin ser vista por nadie, somos entonces contadores de nuestra propia historia, acomodando sucesos a nuestro antojo, compartiendo lo que a la luz no podemos ni queremos compartir, atreviéndonos a hacer lo impensable y logrando ser quienes queremos ser… es ahí cuando pienso en ella, cuando más la extraño.
